La noche de los muertos vivientes (titulada en inglés: Night of the Living Dead) es una película de terror estadounidense de serie B dirigida por George A. Romero y estrenada en 1968. Sus actores principales son Duane Jones, Judith O'Dea y Karl Hardman. La trama se centra en cómo un grupo heterogéneo de personas intenta sobrevivir en el interior de una granja aislada después de que los muertos, por una causa desconocida, vuelvan a la vida, persigan a los vivos y den inicio a un apocalipsis zombi.
Luego de su estreno en cines en Pittsburgh el 1 de octubre de 1968, La noche de los muertos vivientes finalmente recaudó US$12 millones a nivel nacional y US$18 millones a nivel internacional, ganando más de 250 veces su presupuesto y convirtiéndola en una de las producciones cinematográficas más rentables jamás realizadas.
Criticada inicialmente por su violencia gráfica, la cinta con los años ha ejercido una influencia notable en el género de las películas de terror y, especialmente, el subgénero del cine de zombis.
Frecuentemente identificada como la primera película moderna de zombis y una piedra de toque en el desarrollo del género de terror, el análisis académico retrospectivo se ha centrado en su reflejo de los cambios sociales y culturales en los Estados Unidos durante la década de 1960, con especial atención dirigida a la selección de actores. Jones, un afroamericano, en el papel principal.
En 1999, la película fue considerada "cultural, histórica o estéticamente significativa" por la Biblioteca del Congreso y seleccionada para su conservación en el National Film Registry.
Debido a un error al titular la película original, ésta pasó al dominio público tras su estreno, dando como resultado numerosas adaptaciones, remakes y un legado duradero en el género de terror. En 1990 se estrenó una nueva versión oficial, escrita por Romero y dirigida por Tom Savini.
Argumento
Barbra (Judith O'Dea) y Johnny (Russell Streiner) son dos hermanos que viajan a un solitario cementerio de Pensilvania para colocar flores en la tumba de su padrastro. Al darse cuenta de lo incómoda que está su hermana en el cementerio, ya que está muy próximo el anochecer, Johnny se burla de ella e intenta asustarla. Sin embargo sus bromas son interrumpidas cuando un hombre, sin causa aparente, los ataca. Durante el forcejeo Johnny muere al golpearse la cabeza contra la esquina de una lápida mientras que su hermana huye en su automóvil perseguida por el ser.
Barbra, conmocionada por los acontecimientos, no consigue dominar el coche y lo estrella contra un árbol prosiguiendo la huida a pie. Halla una casa abandonada donde encuentra el cadáver de una mujer. La protagonista intenta marcharse pero se percata que en los alrededores hay más seres que se comportan como el que la atacó en el cementerio. En un momento crítico Barbra es rescatada por Ben (Duane Jones), un hombre joven negro cuya furgoneta se ha quedado sin combustible, llevándola dentro de la casa y deshaciéndose de los atacantes. Aunque Ben no sabe exactamente lo que está ocurriendo relata su experiencia en un pueblo cercano, en el que los muertos vuelven a la vida y atacan a los vivos. Barbra, nerviosa y presa del shock, le cuenta lo sucedido en el cementerio y se derrumba profiriendo gritos de súplica por su hermano Johnny.

Aunque no funciona el teléfono, a través de emisiones de emergencia por radio y televisión se comunica a la población que se trata de un fenómeno global, al parecer como consecuencia de un satélite que estaba realizando labores de investigación en Venus. De este modo los zombis buscan víctimas humanas para alimentarse de ellas devorándolas. También mediante estos informes se enteran de que los zombis solamente pueden ser destruidos por un tiro directo o un golpe fuerte en la cabeza y que, para evitar que vuelvan a la vida, los cuerpos deben ser incinerados.
Barbra y Ben descubren que hay cinco personas más en la casa escondidos en el sótano: una pequeña familia -integrada por Harry (Karl Hardman) y Helen Cooper (Marilyn Eastman) y su hija malherida Karen (Kyra Schon)- y una pareja de jóvenes -Tom (Keith Wayne) y Judy (Judith Ridley)-. Harry les dice que todos deberían permanecer en el sótano pero Ben se opone argumentando que esconderse en aquel lugar sería demasiado peligroso ya que en caso de que las criaturas accedieran al mismo no podrían escapar.

Durante el registro que hacen en la casa, mientras van tapando los huecos de las ventanas y las puertas para impedir que los zombis puedan acceder al interior, descubren un televisor y consiguen conectarlo. La emisión anuncia que en todas las ciudades hay centros de evacuación en los que se cubren las necesidades básicas y sanidad y advierten del peligro que suponen estos cadáveres resucitados. Ben cree que lo mejor es ir a uno de esos centros para poder estar todos a salvo y poder curar a Karen que había sido mordida por uno de los zombis en el brazo. El centro más cercano se encuentra demasiado lejos para poder llegar a pie de modo que idean un plan para conseguir combustible e ir hacia allá en la camioneta que Ben condujo hasta el lugar.
Ben, Tom y Judy, armados con una escopeta y antorchas, salen de la casa para intentar repostar combustible de un surtidor que se encuentra en las proximidades de la granja, mientras Harry desde el interior de la casa distrae a los zombis con cócteles molotov. Alcanzan el surtidor pero Tom vierte accidentalmente gasolina en el vehículo provocando un fuego. Debido a la posibilidad de una explosión Tom y Judi alejan la camioneta. Judy se queda atascada con su chaqueta y mientras Tom intenta salvarla la camioneta explota con ambos en su interior. De este modo queda abortada la huida en el único medio de transporte disponible.
Ben vuelve de regreso a la casa perseguido por los zombis pero Harry no lo deja entrar. Tras derribar la puerta y volver a tapiarla, Ben golpea a Harry y lo encara por su cobardía. El conflicto se acentúa después ya que Harry cuestione el liderazgo de Ben y le arrebata la escopeta que llevaba consigo para defenderse en el exterior. Ambos comienzan una pelea que termina cuando Ben dispara a Harry y este se precipita por las escaleras del sótano. Al llegar al suelo Harry es atacado por su hija Karen quien, a consecuencia de la mordedura que había sufrido previamente, para ese momento ya se ha transformado en una zombi y empieza a comer parcialmente a su padre. Helen va tras su marido y descubre no solamente lo que le ha ocurrido durante la pelea con Ben sino la transformación de Karen. Finalmente es asesinada por su propia hija, quien la apuñala con una espátula de jardín.
La situación es crítica y Barbra y Ben intentan impedir que un grupo de zombis accedan a la casa pero ya solamente están vivos ellos dos y son superados ampliamente en número y fuerza. Las protecciones que Ben colocó en las puertas y ventanas ceden y Barbra es arrastrada hacia el exterior por el zombi de su hermano Johnny. Rodeada por los demás muertos vivientes, que se disponen a devorarla, Barbra chilla horrorizada ante la frustración de Ben que se ve incapaz de evitarlo. Al ver que los zombis acceden a la casa Ben decide como última posibilidad de supervivencia encerrarse en el sótano junto a los cadáveres de los Cooper. Antes de bajar se enfrenta a Karen, la hija de los Cooper, que lo ataca después de devorar parcialmente a su padre y asesinar a su madre. Una vez a salvo y con la puerta del sótano atrancada Ben dispara en la cabeza a los Cooper con la escopeta para evitar que lo devoren cuando vuelvan a la vida. De este modo espera que pasen las horas hasta que los zombis se marchen o sean aniquilados por alguna ayuda del exterior.
A la mañana siguiente Ben se despierta por el sonido de unos disparos. Un grupo de cazadores de zombis dirigidos por el sheriff local, pertrechados con fusiles y armas, se encuentra en las cercanías deshaciéndose de todos los muertos vivientes que encuentran a su paso. Ben, creyendo que la pesadilla ha llegado a su fin, decide salir del sótano y se acerca a una de las ventanas de la casa. Pero los cazadores lo confunden con un zombi y le disparan un tiro en la cabeza matándolo en el acto. Durante los créditos finales de la película, mientras se muestran diversas fotografías con los efectos del apocalipsis zombi, observamos cómo queman el cuerpo muerto de Ben.
Reparto
- Duane Jones como Ben.
- Judith O'Dea como Barbra.
- Karl Hardman como Harry Cooper.
- Marilyn Eastman como Helen Cooper.
- Keith Wayne como Tom.
- Judith Ridley como Judy.
- Kyra Schon como Karen Cooper.
- Bill Hinzman como Zombi del cementerio.
- Russell Streiner como Johnny.
- George Kosana como Sheriff McClelland.
Producción
Financiación y guion
George A. Romero comenzó su carrera cinematográfica tras graduarse de la Universidad Carnegie Mellon de Pittsburgh. Junto a John Russo y Russell Streiner fundó la compañía The Latent Image con la que produjeron anuncios comerciales de televisión. Tras adquirir experiencia suficiente para tareas de producción y realización comenzaron la tarea de filmar una película de terror.
El trío contactó a Karl Hardman y Marilyn Eastman, presidente y vicepresidente respectivamente de Hardman Associates Inc., a quienes les contaron su idea de filmar una película de terror. Para poder financiar el proyecto Romero, Russo, Streiner, Eastman y Hardman fundaron la compañía Image Ten con el objetivo de buscar inversores. Fruto de las gestiones la película contó con un presupuesto final aproximado de 114.000 dólares.
El guion fue escrito por Romero y Russo basándose en la idea central de la novela Soy leyenda escrita por Richard Matheson.
En aquel libro el mundo, devastado a causa de una guerra bactereológica, es habitado por unos seres humanos mutados que tienen un comportamiento similar a los vampiros. Romero optó por no usar vampiros ya que Matheson ya lo había mostrado en su novela. Según el director, nunca pensó en los seres que aparecen en la película como zombis, ya que en aquel tiempo el zombi todavía se identificaba como un mito procedente de Haití y regiones caribeñas:
Debido a que esta película se remonta a la primera noche, nadie sabe cómo llamarlos todavía. Nunca se les llama zombis. Son ghouls y devoradores de carne.George A. Romero
El director optó además por mostrar el progresivo colapso de la sociedad, en vez de comenzar la trama cuando tal hecho ya está consumado. Algunos aspectos de la historia contradicen ciertos elementos importantes de las películas posteriores de Romero, como la velocidad del zombi que ataca a Barbra y su hermano en el cementerio o la escasa fuerza que manifiestan. Según sus palabras esto se debió a que no se preocupó de crear reglas ya que, mientras hacía la cinta, no pensó en ella como la primera de una serie de películas.
Sobre la naturaleza de los zombis en La noche de los Muertos Vivientes, Romero sostuvo en una entrevista de 2007:
No me importa lo que son. No me importa de dónde vinieron. Pueden ser cualquier desastre. Podrían ser un terremoto, un huracán, lo que sea. En mi mente, no representan nada para mí, salvo un cambio global de algún tipo. Y las historias son acerca de cómo la gente responde o no responde a este y eso es realmente todo lo que han representado para mí. Eso es lo que pensé en el libro de Richard [Matheson], en el libro original Soy leyenda, esto es lo que pensé que trataba el libro.

No hay comentarios:
Publicar un comentario